miércoles, 09 de enero de 2008


Villafranca del Bierzo

Bonita historia esta..... Le ocurrió a mi amiga ambulant en su primer camino a Santiago.
Gracias por compartirla .

Ocurrió en mi primera peregrinación a Santiago (Astorga-Santiago-Junio-2004).
Fue un camino que, en contra de lo programado, tuve que hacerlo sola.


Estando en Villafranca del Bierzo, decidí, antes de salir a caminar, hacer un pequeño recorrido por el pueblo, ya que lo poco que me dio tiempo a ver la noche anterior, fue suficiente para no querer partir sin ver lo bonito que es. Estaba contemplando el río que lo atraviesa cuando apareció un pequeño personajillo que todo juguetón iba persiguiendo a su amante. Me resultó simpático y le hice un gesto de acercamiento. Respondió inmediatamente y decidió quedarse conmigo. Andaba por la calle como Pedro por su casa y pensé que podía ser atropellado, pero yo quería entrar en una iglesia un ratito y le dije: Espérame aquí que te va a pillar un coche. Entré en esa iglesia, era temprano y la iglesia estaba solitaria, solo las monjas la limpiaban y adornaban. Pasé un rato entrañable, al principio una de las monjas me puso mal gesto al ver mi intención de hacer algunas fotos pero al momento entró otra con cara mucho más jovial con la que al instante hubo un intercambio de sonrisas y habiendo observado lo ocurrido con la anterior, con mucha gracia me dijo: Espere un momento que le doy la luz para que pueda sacar mejor las fotos. Sin decirnos nada mas, al salir, su despedida fue: No irás sola, nosotras estaremos contigo. Reconozco que me emocioné por la forma con que pronunció esas palabras.

Salí a la calle, y cual fue mi sorpresa al ver que mi personajillo estaba allí esperándome donde yo lo había dejado. No sabía ni por donde tenía que iniciar la ruta, pues los peregrinos ya habían salido y no me había preocupado de enterarme, no veía ni una sola flecha por ninguna parte. Un simpático abuelillo me saludó, charlamos un buen rato, y sin yo preguntar me dio todo tipo de explicación sobre como y por donde iba el camino advirtiéndome lo duro que era el subir por el monte, que según el, era ir a suicidarse. El riesgo me tentó y decidí ir por los montes, mientras mi pequeñito gran amigo me seguía. Al dejar el pueblo intenté convencer a mi compañero que no me siguiese pero no hubo forma de que me obedeciese, a si que antes de darle un castigo dejé que transcurriesen las cosas. La compenetración entre ambos era total, tenía la impresión de que iba dirigiendo mis pasos, siempre avisando de aquello que podía ser interesante ver. Se adelantaba unos 10-20m., salía unos mts. a la derecha del camino, otros tantos a la izquierda y regresaba hasta mí demostrándome siempre su cariño y su apoyo. No llevábamos más que unos 25cl. De aguay los dos íbamos secos ya que la temperatura ese día era altísima y no encontrábamos ni fuente ni persona ni nada que pudiese aliviarnos nuestra sed, a si que de vez en cuando tomábamos unas gotitas cada uno. Aprovechaba alguna piedra con pequeña concavidad para darle a el su ración. Tenía algunos comportamientos iguales a dos que conviven conmigo, incluso en su tamaño y su color había cierta semejanza por lo que conseguía traerlos a mi memoria constantemente y hacerme sonreir. En medio del monte vi que tenía un nº de teléfono en su collar y decidí llamar. Sus dueños me dijeron cual era el primer pueblo que me encontraría (Trabadelos) y que una vez allí les volviese a llamar para ir a recogerlo ya que era imposible ir en coche por esos caminos. Así fue transcurriendo esta etapa que iniciamos a las sobre las 9 de la mañana y llegamos hasta Trabadelos sobre las 15,30 -16 horas. Había ido todo el camino pendiente de encontrar algo para poder sujetarlo cuando llegásemos a la carretera pues sería peligroso caminar con él suelto por ella. Ya oía el ruido de la carretera y no tenía nada para sujetarlo cuando él mismo se fue a la sombra de unos arbustos y fue curioso que justo allí encontramos un joven castaño sujeto a un tutor con una cuerda. Vi que el castaño era ya lo suficientemente fuerte como para que ni el viento ni el sol pudiesen torcerlo, a si que desaté la cuerda y la guardé por si la necesitaba. Las primeras personas que encontramos fueron unos trabajadores que echaban cemento en el camino. Recuerdo que pisamos los dos, yo con cuidado y el sin mirar por donde y allí quedaron un poquillo marcadas nuestras pisadas. Esto provocó la risa de los trabajadores con los charlamos y reimos un buen rato. Fueron tan amables de darnos de su agua, a mi de su propia botella y a mi amigo de la de la obra, que le sirvieron en un cubo. Aún nos quedaba un buen trozo hasta llegar al albergue y la sed volvió. Al llegar al albergue pedí agua para los dos peregrinos y nos respondieron donde habia una fuente, que nos dirigiésemos allí a beber. Yo bebí bastante pero curiosamente a mi compañero le daba miedo beber, a pesar de llevar la lengua hasta el suelo. Nos fuimos a comer a un restaurante y los dueños conocieron al peregrino, ya que eran amigos de sus dueños. Le pedí agua para el y se la pusieron pero este caprichoso peregrino se negó a tomarla. Pensé que quizás poniéndosela yo se la tomase, así lo hice y se bebió ni sé cuanta. Volví a llamar a sus dueños que rápido llegaron a por el. Yo había a mi amigo durante todo el camino “Peregrino” y cual fue mi sorpresa que al bajar del coche la dueña lo llamó Peregrino. A la hora de partir Peregrino, me dio la impresión de que no quería marchar ya que de un salto se subió a mis rodillas y su dueña tuvo que cogerlo en brazos para poder meterlo en el coche.

Comí sin poder quitar de mi mente ni un segundo mi peregrino y creo que nunca ha salido de ella.

Al regresar de Santiago con mi familia, pedí que nos desplazásemos hasta Villafranca del Bierzo pues necesitaba dar un abrazo a ese amigo que hizo que una etapa que podía haber sido dura y solitaria fuese tan alegre, tan hermosa y me sintiese tan tan acompañada.

Al llegar al domicilio de mi compañero estaba en otro lugar. Lo fueron a buscar y apareció de nuevo moviendo su rabito y tan simpático y cariñoso como lo conocí. Se encaramo en mi regazo y nos dimos un fuertísimo abrazo sin decirnos adios.

Sé que anécdotas como esta todos los peregrinos las vivimos día a día y que son muchas las que todos podríamos contar.

Me gustó compartirla con vosotros, espero no haberos cansado.

Nunca te olvidaré mi amigo y compañero perrito peregrino.
Ambulant


Marcamar2 Enviado: 05/09/2005 3:19
Bien es verdad que dice el dicho: "No hay amor como el primero".
Ambu, bonita y emotiva historia, ya sabes que me la has contado varias veces, y siempre que te la vuelvo a leer o a escuchar, me emociono. Pero en nuestro Camino también hemos tenido, anécdotas con nuestros "otros personajes del Camino , que han sido maravillosas y cargadas de emotividad. Y si no recuerda la mariposa de Montse, el ratoncillo mio, la cabra que nos saludó con sus balidos llegando al río Eo, mis chirries (los pajarillos) ....... Y sobre todo....
jejeje , te vas a reír pero ...¿qué me dices de tu historia con la burrita que nos encontramos saliendo de La Caridad?.
¡Lástima que no se puedan poner aquí las tres fotos secuenciadas que yo te saqué! Pero son las fotos mas emocionantes y más cargadas de ternura de todas las que hicimos, porque son muestra de la amistad y la aceptación de afecto entre un animal y una persona. ¡¡Fue francamente impactante para mi!
Espero que algún día te animes a relatar también la historia de "La burrita y la peregrina". Sería genial!!
De todas formas, se me está ocurriendo hacer otro álbum de fotos u otro apartado titulado: Los otros personajes del Camino", porque fueron muchos, muchos los animalitos del camino que tuvieron detalles preciosos con nosotras. Un beso,

Carta a una amiga

Una amiga me preguntó sobre mi experiencia en el camino y esta es la carta que le he enviado, por supuesto no es ni una cuarta parte de lo que pude experimentar en el camino, os la envío por si teneis curiosidad . 
 
Si Nuria , hacer el Camino de Santiago siempre es una gran
experiencia, ocurren cosas que te sorprenden como por ejemplo encontrarte a una persona que ya habias conocido en otro camino anterior, sabes que supone esto?.... es muy fuerte la verdad, porque hay muchos caminos de Santiago, son muchs...muchisims los kms hasta llegar allí y ademas hay doce meses al año con sus 30 dias al mes y sus 24 horas al dia y encontrarte a alguien sentada en un banco, además una persona que vive muy lejos de ese lugar, fuera de la peninsula y la ves allí sentada en Zamora en un banco. Que indice de probabilidad habia de encontrarmela alli???? Parecia que nos estuviera esperando, fué muy fuerte la verdad y como esto otras experiencias...
 en esta foto podeis conocer a Rosario la chica canaria que estaba sentada precisamente en ese banco Chica , ella es la que lleva sandalias.

Verás perdí por el camino un pendiente de bola de plata que llevaba. , entonces fuí en la proxima ciudad a comprarme unos, pero yo los queria baratitos y que no fuesen de bisuteria (por la alergia y por si los perdia nuevamente) entré en una joyeria y pedí lo que quería, entonces la señora nos preguntó que si estabamos de vacaciones y le
explico que estabmos de peregrinacion, interesandose ella por el tema le explicamos en lo que consistía. No sé que entendió la pobre mujer que quiso darnos dinero para un cafe, concretamente dijo " yo quiero colaborar" y se metio dentro sacó dinero y nos lo ofreció diciendo "para un café" ,( para las curiosas les diré que no cogimos el dinero jejej)
en fin te das cuenta que hay gente buena, esta mujer pensaría que pasabamos necesidad ...
o yo que sé.

Por los pueblos de castilla, por esas tierras gallegas o asturianas, por aquellos lugares en los que no encuentras ni tiendas porque solo hay cuatro casas y a veces medio derruidas por el paso del tiempo, siempre encuentras alguna persona que te pregunta "necesitas algo?, quieres agua?, sientate aqui a la sombra un rato y descansa.

En todo el camino se respira paz, te lleva a la meditación a desprenderte de tus tensiones de tus preocupaciones. Pero este año al llegar a tierras gallegas, tierras preciosas llenas de la grandiosidad de Dios, tierras en las que hay momentos que tienes que pararte y respirar profundo mirar a tu alrededor y piensas "realmente ha pasado por aqui alguna vez el hombre?" te das cuenta que si, que no eres la primera persona que por allí pasa, porque hay una senda, un camino donde no crece la hierba por la constante pisada del peregrino. !!Es maravilloso!!,
....Bueno continúo.... Nuria,  sigues ahi? o ya te he aburrido?,  queria decir que este año al pasar por tierras gallegas he visto algo horrible, Montes enteros quemados,... !!Una pena!!. !Madre mia! ¿Como puede el hombrer destruir algo tan bello? ¿Como puede destruir la vida?, el pelo se me pone de punta.

En medio de esos montes quemados veo como hay una casita, blanca, sin quemar !Cuanto debieron luchar algunos para que esta casita quedara intacta! y es ahí donde veo la esperanza, la vida, en esa casita que no consiguieron destruir , ya que por el esfuerzo y la colaboracion de algunas personas consiguieron salvarla.
Bueno ... no se... seguiría escribiendo cientos de anecdotas de pensamientos e intimidades que suscita el camino pero no acabaría nunca. Comprendeis ahora porque cada vez que podemos nos vamos???

Y sobre tu pregunta si que he perdido peso en el camino , siempre pierdo, (menos en mi primer camino)ten en cuenta que todo lo que se ingiere se quema y hay que consumir mucho, sobre todo hidratos de carbono para tener fuerzas y poder caminar durante 6 -7 horas sin desfallecer, con frio calor o lluvia.
Nuria espero no haber estado pesada con mi camino, pero es que soy una apasionada y nada mas me preguntan me pongo de un melancolico...jejejjejejej
Bueno guapa un beso.


Comentarios

Publicado por Cursilinia a las 0:04 | domingo, 20 de enero de 2008
Qué hermoso!! Y que bien te expresas…
Yo soñé con hacerlo pero pensé que ya lo haría
Por eso animo a quien sienta algo por el camino que lo haga…no espere, ni preguntarse el porqué…habrá que hacerlo por algo…¿ y quién sabe si más tarde lo podrá hacer?
Publicado por ksoyo a las 23:36 | domingo, 20 de enero de 2008
Cursilinia, nunca se sabe, seguro que algún dia lo haras,..... seguroChica, aunque tu ya has llegado a Santiago. jejej
Publicado por Invitado a las 10:00 | martes, 11 de marzo de 2008
Hola, soy Teresa Sako, la del blog patchwork-no-michi. Espero no haber metido la pata al publicar la colcha de Ana Moreno, no quería adelantar ningún acontecimiento...
¡Qué bonito lo del camino de Santiago, mi hermana también lo ha hecho y me cuenta maravillas. Yo todavía no he tenido la oportunidad, pero es algo que tengo pendiente, tal vez cuando los niños sean algo más grandes...
Muchas gracias por visitar mi blog, yo también te visitaré de vez en cuando. Besos.
Publicado por Invitado a las 10:02 | martes, 11 de marzo de 2008
Hola, soy Teresa Sako, la del blog patchwork-no-michi. Espero no haber metido la pata al publicar la colcha de Ana Moreno, no quería adelantar ningún acontecimiento...
¡Qué bonito lo del camino de Santiago, mi hermana también lo ha hecho y me cuenta maravillas. Yo todavía no he tenido la oportunidad, pero es algo que tengo pendiente, tal vez cuando los niños sean algo más grandes...
Muchas gracias por visitar mi blog, yo también te visitaré de vez en cuando. Besos.

Publicado por ksoyo @ 21:06
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Publicado por yida2
jueves, 10 de enero de 2008 | 0:28
!! que duro debe ser el camino pero a la vez que reconfortante !!!Veo que cada paso es un dar sin esperar nada a cambio . Quizás en eso ,es dónde radica su belleza . Es la historia de ambulat y pergrino, Dónde no se neceitan palabra . Donde el silencio habla por si solo. Es la historia de extraños que el milagro del camino hace que se conviertan en amigos .
Gracias peregrinos por compartir vuestros pasos con nosotros...un beso...
Publicado por ksoyo
jueves, 10 de enero de 2008 | 12:58
Yida, veo que estas cogiendo parte de la esencia del camino.....hay otra muy importante que quizas aún no la he reflejado y es ....."La naturaleza"...
Publicado por Beabo
miércoles, 16 de enero de 2008 | 0:14
Como me ha gustado esta historia del perrito peregrino. Me ha ido emocionando a medida que la leía y es que adoro a los animales, sobre todo a los perros y no dejan de demostrar lo estupendos que son. Ese pequeñín supo que tenía que acompañar y dar aliento a una persona y así lo hizo. Que preciosidad de historia!!!
Publicado por Carmen43
domingo, 27 de enero de 2008 | 20:05
que valor tienes ,subir sola por ese monte ,menos mal que con pererino estabas acompañada.
que bomnitos son esos pueblos y paisajes